Los pensamientos están llegando constantemente...
Tu cabeza siempre iba a ser lo primero que la gente notara. Así que, más vale que cuente.
Nuestros sombreros —gorras, gorros de lana y más— transmiten la misma energía aguda y sin disculpas que todo lo demás que hacemos. Porque tu opinión no debería detenerse en el cuello.
Remátalo. En serio.